Abstract
Speech: neither pure capitalism nor pure collectivism governs the economy; national wealth must grow by bringing the capitalist aboard the socialist enterprise. Occasional political-economic text.
Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio
Hoy es cosa sabida en todas partes, en todos los movimientos sociales del mundo, y si se entienden con rigor mis palabras, incluso en Rusia, que no existe ya el capitalismo como rigoroso principio que regula la vida económica; pero tampoco el colectivismo, como exclusivo principio, como norma abstracta que enderece las modificaciones del porvenir económico, sino que entre ambos principios, que como principios son siempre pedantes, ha venido a alojarse la inexorable ley de la economía, que impone su conjugación y su fértil prolificación.
Es menester que esto se sepa, puesto que lo saben harto los elementos más revolucionarios que haya fuera de España; es menester, sobre todo, que vosotros los socialistas, tan buenos educadores, convenzáis pronto al obrero de que esa organización de España en pueblo de trabajadores a que, como sabéis, nosotros aspiramos tanto como vosotros y deseamos se haga con aquel ritmo de celeridad posible —es menester que le convenzáis de que eso no se puede hacer, si previamente no se consigue un aumento del volumen de la riqueza nacional, y que eso no se logra si en la nave del socialismo no acertáis con entusiasmo a embarcar al capitalista.