Abstract

Article on the principle of labour: a social state in which no one earns below a minimum nor above the value of their work, to be achieved gradually rather than by utopian leaps. Political-social op-ed.

Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio

Con la aspiración general del mundo obrero que ayer llamábamos «socialismo», es decir, con la creencia de que la sociedad actual está, en el orden económico, entregada a la arbitrariedad e injustamente organizada, no podemos menos de hallarnos en el más perfecto acuerdo. El artículo bautismal de El Sol al tiempo de su nacimiento lo decía ya con la oportuna claridad. Es preciso llegar con el posible apresuramiento a un estado social en que nadie deje de ganar un cierto mínimum y nadie gane más que lo que su trabajo valga. Claro que el trabajo tiene tres dimensiones: la cantidad del esfuerzo, su calidad y el ahorro que la persona sepa hacer de lo ganado. Esto es lo que denominamos principio del trabajo, según el cual deberá irse regulando la vida social, en cuanto coexistencia económica.

La idea de que ese principio del trabajo puede pasar en veinticuatro horas o en veinticuatro semanas de nuestros deseos a plenaria realidad, es, más bien que una utopía, una franca demencia. Consigamos todos los días un poco de su realización, demos en sazones de madurez algún paso gigante, pero no consintamos que la ignorancia de unos cuantos o de unos muchos, creyendo materialmente posible el brinco del hoy a un utópico futuro, aniquile la riqueza pública, y, como en la conseja el oso, que era amigo del hombre, por espantarle la mosca de la sien, le aplastemos la cabeza.