Abstract

An analysis of a Maura speech on the Catalan question: Ortega asked of it only clarity and did not find it — «so many diamonds together dazzle but do not illuminate» — and supplies a schematic anatomy of the oration. Topical political comment.

Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio

El discurso que anteayer pronunció el señor Maura era, por el tema y la ocasión, de importancia decisiva para los destinos inmediatos de España. Cada cual se ha acercado a oír o leer ese discurso con sus particulares demandas. Yo también he llegado a sus párrafos con las mías. A diferencia de otros compatriotas, no me reconozco el derecho de apasionarme cada cinco minutos. Como los jansenistas pensaban que es irrespetuosa la comunión demasiado frecuente, yo creo que hay, cuando menos, irreverencia en dejarse arrebatar por una pasión cuotidiana. No puedo aceptar, pues, la facilidad con que se declaran ciertos problemas cuestión de sentimientos. La gracia de lo sentimental está en que da su justa flor allí donde viene a agotarse la razón. Y en estos días en que, con evidente inoportunidad, definen las gentes su vario patriotismo, permítaseme decir que el mío consiste en soñar una España habitada por veinte millones de agotadores de razón.

Pues bien; la demanda previa que yo hacía al discurso del señor Maura era la más modesta de todas: que fuese claro. El tema y el momento daban a esta calidad adjetiva un valor substancial.

Pero no ha sido claro el señor Maura. La prueba está en el hecho de habérsele dado las más encontradas interpretaciones. Cada cual ha creído ver en él reflejados sus propios deseos. Sólo el señor Maura ha dejado confusos los suyos. Le ha inspirado la cautela, cuando urgía, ciertamente, la serenidad, pero también la franqueza. Bastaría para demostrar la cautelosa inspiración advertir la extensión que dedica a disertar sobre lo que no se discute —por ejemplo, facultades generales del Estado—, y la parquedad con que habla de los puntos en litigio. Se ha declarado dispuesto a conceder mucho; pero no ha dicho nada de lo que concede, y, en cambio, ha dicho todo lo que no concede.

Reverente a la importancia del documento, yo he querido estudiarlo con atención, como si fuese un texto del siglo XV —y nadie vea en esto una maligna insinuación sobre la cronología del discurso. Cada uno de sus períodos es una joya, es un diamante; pero tanto diamante junto deslumbra y no alumbra.

Seguramente muchos lectores aficionados a la precisión se preguntan todavía: Pero, ¿qué ha dicho concretamente el señor Maura? A fin de facilitarles la respuesta, he procurado, con cierto rigor filológico, hacer la anatomía esquemática de la oración.

I. Preámbulo histórico.— La unidad de España no ha traído la decadencia de España. Procede ésta de equivocaciones y corrupciones en la política interior. Hay, pues, que revisar ésta. Nada más natural, más justo que haber tomado Cataluña la delantera en esta reclamación. Pero el problema es general a toda España: séalo también la solución. Se trata, pues, no de ocuparse solamente de Cataluña, sino de definir un estatuto general donde se atienda a las especialidades, a las singularidades de cada región.

II. ¿Cómo ha de definirse el poder regional en ese estatuto?— Dos ensayos de definición se han hecho por los catalanes: uno, el discurso del señor Cambó; otro, las bases presentadas por la Diputación de la Mancomunidad.