Abstract

Lyrical landscape essay on Leon and the Castilian meseta: a sentimental geometry where the vertical is the poplar and the horizontal the greyhound. Literary prose, not philosophical.

Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio

Al día siguiente, cuando el tren sale de León, es la alborada, y el sol —¡otra vez el sol!— llama con el cuento de su lanza de oro en ventanas y galerías. La ciudad, irradiando reflejos, tiene un despertar de joya.

Allá queda Papalaguinda, el humilde paseo provincial, sito en las afueras, peraltado sobre el río, del que ascienden constantemente humedad y vaho.

El tren avanza entre chopos por la vega. León es la ciudad de los chopos, del árbol fiel a toda la meseta, árbol leonés y castellano. Dondequiera se encuentran sus fustes gentiles, acompañando un rato la carretera solitaria, agrupándose en torno a un manantial que las palomas frecuentan. Altos, esbeltos, sacudidos de hoja, algunos como altísimas banderas enrolladas. Es el galgo de los árboles. ¡Chopo, galgo!

Según cuentan, fue Pascal tan precoz, que antes de saber leer había reinventado en sus juegos los principios de la geometría. Desconocedor de los nombres tradicionalmente dados a los elementos del espacio, llamaba él, a lo que nosotros círculo, un redondel, y a la recta, barra. Pues bien; cabe una geometría sentimental para uso de leoneses y castellanos, una geometría de la meseta. En ella, la vertical es el chopo, y la horizontal, el galgo.

—¿Y la oblicua?

En la cima tajada de un otero, destacándose en el horizonte, es la oblicua nuestro eterno arador inclinándose sobre la gleba.

—¿Y la curva?

Con gesto de dignidad ofendida:

—¡Caballero, en Castilla no hay curvas!