Abstract

Article on the evolutionary socialization of wealth: the enemy is workers’ suspicion fed by the right; neither guaranteeing the right nor the mythical leap to instant socialism is the way. Political op-ed.

Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio

Esta socialización evolutiva de la riqueza encuentra un grave enemigo, vaya dicho sin ambages. Los enemigos de la evolución, los que han logrado convertir al revolucionarismo al proletariado casi íntegro, han sido los hombres del pasado, o, como aún decimos por irónica cortesía, los de la derecha. Lo más grave de todo el movimiento obrero, lo que ya es acaso incorregible y —no nos hacemos ilusiones—, traerá consigo, fatalmente, convulsionarias escenas, es la suspicacia anidada en el corazón del proletario. Ahora mismo, el obrero que acaba de leer nuestra taxativa declaración de fe en el principio del trabajo, no creerá en ella porque hemos añadido la necesidad de imponerlo evolutivamente. La evolución supone que las derechas no vulnerarán jamás una ley para impedir que los obreros ganen terreno. ¿No es eso otra utopía? —dicen, con no escasa razón, los obreros.

En esta hora de lealtad y severa expresión de las convicciones, no seremos nosotros quienes salgamos garantes de las derechas frente a los obreros. Lo único que podemos decirles es que nosotros —según nuestra historia bisoña lo demuestra— cumplimos con nuestro credo combatiendo todo abuso del derechismo y dirigiendo contra él uno de nuestros frentes dialécticos.

No es probable que ciertas minorías hoy encumbradas pongan puente de plata al obrerismo invasor; pero, en cambio, es cierto que el obrerismo fracasaría si quisiese mágicamente, mitológicamente, convertir el capitalismo actual en un socialismo súbito. Sin embargo, parece seguro que la intervención más activa de los obreros en la política habría a estas horas dotado a ciertos grupos izquierdistas de poder muy sobrado para aprisionar rigorosamente dentro de la ley a las derechas recalcitrantes.