Abstract
Short political note: while noting historical errors in the republican Constitution, it urges obedience and loyal interpretation to remedy its flaws, especially its excessive parliamentarism.
Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio
Consideramos que en el texto constitucional existen errores históricos, pero sería añadir uno más no comenzar por acatarla. Éste es el supuesto para todos los demás, inclusive para su posible reforma en un futuro indeterminado. Pero al texto constitucional ha de seguir su ejecución y esto implica su interpretación. Esta interpretación, ni que decir tiene, debe ser leal a sus fórmulas porque de otro modo no sería decente. Pero la lealtad hacia el texto que es hoy por hoy el único suelo de convivencia civil que poseemos, impone dos obligaciones: una la de no hostilizar sus mandatos, otra la de interpretarlos en forma que queden mejorados, subsanando, en la medida posible, sus deficiencias, su esquematismo doctrinario y el carácter evidentemente anticuado de algunas de sus inspiraciones, como por ejemplo, la de haber erigido el nuevo Estado sobre una base de casi exclusivo parlamentarismo. La ley electoral da ocasión para compensar un poco tan antihistórico error, si se logra con ella elevar el nivel de la representación y liberarla del mero mecanismo partidista, del automatismo desolador que trae consigo el imperio de los Comités.