Abstract

A four-point statement (España, 1916) against creating a chair of Modern Neo-Latin Literatures for Emilia Pardo Bazán: there is no philology of the contemporary, Spain lacks a research chair in Spanish literature itself, and the writer — whom Ortega says he admires — does not command the unanimity the Moyano law would require.

Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio

EL SEÑOR ORTEGA Y GASSET

A lo que usted me pregunta voy a responder con uno, dos, tres, para evitar la retórica.

1.º Soy un gran admirador de la labor literaria de doña Emilia Pardo Bazán.

2.º Encuentro un poco absurdo que se cree una cátedra titulada Literaturas neolatinas modernas:

a) Porque a la ciencia que con esas palabras se quiere denominar le acontece lo que según el famoso libro de texto vigente hoy, acontecía a los impuestos en Roma «los cuales, dice el libro, comenzaron por no existir». Hay una historia moderna de las literaturas, es decir, un conjunto perfectamente determinado de técnicas filológicas, sumamente difíciles de dominar, pero no hay una filología de lo contemporáneo.

b) Porque no habiendo en la Universidad Central una cátedra de investigación de la literatura española, me parece monstruoso que haya una de literaturas extranjeras del siglo XIX.

3.º Si se me dice que en fin de cuentas se trata de una historia de las literaturas neo-latinas modernas y que su creación era un hecho consumado, tengo que declarar, como declaré en la Junta de Facultad correspondiente, que ignoro si hay en España alguna persona conocedora de aquellos métodos y técnicas, gloriosa conquista del siglo XIX, que han transformado la historia literaria de vago centón donde se acumulan sentimientos y anécdotas en una construcción científica.

4.º Nada de esto valdría si la presencia de la más famosa y meritoria escritora de nuestro país fuera por alguna razón, no me importa cuál, requerida por unánime deseo de los amantes de las letras. Para casos de esta unanimidad está hecho ese postigo, que es más bien una puerta triunfal, de la ley Moyano. En la evidencia de aquella unanimidad encuentro la única garantía de su uso tan fácil de convertirse en abuso. Ahora bien, en la ocasión presente, ha votado en contra la Facultad universitaria, ha votado en contra la Academia española, cosa que se han olvidado decir los periódicos; en fin, el acuerdo del Consejo de Instrucción pública se tomó con la asistencia sólo de seis miembros y en su dictamen al ministro hacen no pocos reparos, todos los compatibles con su difícil situación. El nombramiento, pues, ha sido fundado en una proposición equívoca, hecha por un organismo tan poco estimado por el señor Burell que se ha apresurado a suprimirlo.

Por último, es muy difícil que en nuestro país actitudes como esta mía no se interpreten como malevolencia. Confieso que tales interpretaciones irremediables no me importan mucho. Con la misma sinceridad con que he expuesto estas objeciones, digo y repito que la labor literaria, poética de doña Emilia Pardo Bazán me parece una de las más laudables y respetables que se han cumplido en España.

España, 11 de mayo de 1916