Abstract

An autobiographical recollection (1922): at nineteen, just graduated in philosophy and letters, Ortega earned nineteen duros teaching literature at two Madrid schools, and deposited them at once at the Gutenberg bookshop, where his account always exceeded his pay. An anecdote, not philosophy.

Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio

Hace diez y nueve años tenía yo diez y nueve años y gané diez y nueve duros, los primeros pecuniares que a mí llegaban. Había yo concluido entonces la carrera de Filosofía y Letras y padecía un apetito monstruoso de lectura. Yo necesitaba dinero para comprar libros, y conseguí por medio de Navarro Ledesma que me encargasen de unas clases en dos típicos colegios madrileños. Uno de ellos, situado en la plaza de las Descalzas, estaba dirigido por un vejete simpático y cazurro, con aire de militar retirado, que vagaba por los pasillos del instituto con una larga vara en la mano. El otro creo que sigue aún abierto en la calle de Atocha; lo dirigía un seglar jesuitón que sabía halagar la ingenuidad de las madres por procedimientos verdaderamente geniales. He aquí uno de ellos: en una de las paredes del recibimiento había una portada de madera, puerta de una capilla.

Durante todo el curso, yo pasé por delante de ella y creía, como todo el mundo, que tras de la puerta de la capilla existía, en efecto, una capilla. Pero, no sé con qué ocasión, averigüé un día que de la capilla sólo existía la portada. Detrás de la magnífica talla barroca sólo había la pared.

En cada uno de estos puestos de pedagogía daba yo clase diaria de Literatura. Por este trabajo recibía diez duros en uno y nueve en otro; es decir, menos de dos pesetas la hora, tarifa hasta hace poco de los simones. El día primero de mes, después de dar mis clases, cobraba mis sueldos e iba inmediatamente a depositar los diez y nueve duros en la librería de Gutenberg, donde siempre había una cuenta contra mí superior a mis emolumentos.

Yo siento mucho que la historia de mis primeras ganancias carezca por completo de romanticismo.

1922