Abstract
A press exchange (El Sol, 15 March 1931): finance minister Ventosa contradicts Ortega about his vice-presidency of the Chade company and the existence of a tax file, and Ortega replies ironically, agreeing to call that file ‘H’. A news document with no philosophical content.
Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio
El ministro de Hacienda manifestó ayer a los periodistas lo siguiente:
«En El Sol de hoy, don José Ortega y Gasset publica un artículo en el que manifiesta que yo soy vicepresidente de la Chade y que esta Sociedad tiene un expediente de tributación en el ministerio de Hacienda.
»Por la calidad de la persona que ha lanzado esta afirmación, me interesa hacer constar:
»Primero. Que si hay una Sociedad que esté alejada de todo contacto y relación con el Gobierno español, es la Chade, cuyos negocios están en su totalidad fuera de España.
»Segundo. Que a pesar de ello, al entrar en el ministerio de Hacienda dimití mi cargo de consejero y vicepresidente de la Chade.
»Tercero. Que si hubiera algún expediente o cuestión a resolver, es evidente que el hecho de ocupar el ministerio de Hacienda el que había sido vicepresidente de la Chade, en lugar de facilitar, dificultaría una solución favorable a la Compañía.
»Cuarto. Que aunque el señor Ortega y Gasset estime que la afirmación anterior, basada en una consideración elemental de corrección y delicadeza, no tiene fuerza alguna, hay un hecho que evita toda suspicacia, y es que “la Chade no tiene expediente alguno por tributación ni por ningún otro concepto en el ministerio de Hacienda”, aparte de la liquidación normal de los impuestos, sobre la cual no hay planteada cuestión ni formulada reclamación de ninguna clase.
»La afirmación del señor Ortega y Gasset obedece seguramente a una mala información, y por mi parte sólo he de lamentar que la haya acogido sin antes cerciorarse de su exactitud».
Nuestro querido amigo don José Ortega y Gasset nos envía la siguiente réplica a la anterior nota:
«Agradezco al ministro de Hacienda la prontitud con que en una nota rectifica ciertas indicaciones hechas por mí en un artículo publicado ayer mañana.
»Antes de recoger lo que en la nota dice necesito reiterar lo que mi artículo de la manera más subrayada hacía constar, a saber: mi propósito decidido de cohonestar la defensa de los intereses públicos con el deseo de no rozar a las personas, cuando se trata de materia grave, un punto más allá de lo que aquélla estrictamente exija. Por tanto, ni un punto más allá ni un punto más acá, y sería vano todo empeño para hacerme desistir de esa equidistancia.
»Me complace que el ministro haga tan notoria su dimisión de la vicepresidencia de la Chade al entrar en el ministerio de Hacienda. Queda con esto claro que el señor Ventosa no tiene nada que ver con la Chade, y suponer relación alguna de este señor con aquella Sociedad sería pura avilantez.
»También resulta de la nota que no existe en el ministerio —según yo afirmaba—“expediente alguno por tributación ni por ningún otro concepto”, si bien hay “algo” acerca de “la liquidación normal de los impuestos, sobre la cual no hay planteada cuestión ni formulada reclamación de ninguna clase”. A ese “algo” que hay sobre una liquidación “normal” de impuestos no le quiere llamar el ministro expediente de tributación, aunque el estado actual de esa liquidación “normal” es consecuencia de un acuerdo de Consejo de ministros, de una Real orden reciente dada por el señor Wais, y aun cuando el estado “actual” de esa liquidación “normal” sea no haberse aún efectuado normalmente la liquidación, es decir, su pago total. Si a todo este proceso en que va incluida la situación presente no se le quiere llamar “expediente sobre tributación”, yo, por deferencia con el señor ministro, estoy dispuesto a llamarlo H.
»Tampoco haré hincapié sobre el extremo de que ese expediente se halle en el ministerio de Hacienda, ya que, como suelen los que afectan a liquidaciones, obra en la Delegación de Hacienda, oficina cuyo nexo con el ministerio no es excesivamente remoto».
El Sol, 15 de marzo de 1931