Abstract

An article (El Sol, 1920) on the ultimatum sent by French, Italian and Portuguese workers to the Spanish government demanding the lifting of the suspension of guarantees and the freeing of political prisoners: Ortega does not believe in abstract internationalism, convicted of farce by the war, but finds the irritation justified and refuses to cover with the mantle of patriotism rulers who trample constitutional rights. Political journalism.

Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio

En tanto, los obreros de Francia, Italia y Portugal lanzan su ultimátum al Gobierno español para que levante la suspensión de garantías, liberte a los presos políticos exentos de proceso y abra los centros obreros.

No creemos mucho en la cohesión actual de los obreros internacionales. El internacionalismo abstracto quedó demasiado convicto de farsa o cuando menos de utopía a la hora de la guerra, para que pueda fácilmente esperarse o temerse mucho de él. Tanto más cuanto que alguno de esos grandes núcleos nacionales de obreros, como el de Francia, atraviesa ahora dificultades harto graves y sufre sobradamente de discordias íntimas para entretenerse en mejorar la casa del vecino.

Pero aparte todo esto, y dejando a un lado la amenaza, el motivo de irritación que los obreros sienten por las causas mencionadas nos parece sumamente justificado. Cuando se tolera que livianamente Gobiernos de aldea, traten a su antojo los derechos capitales de la Constitución, manteniendo fuera de la ley media España sin razón que de lejos lo explique y encarcelen centenares de hombres, según el capricho atrabiliario de una autoridad secundaria civil o militar, de hecho irresponsable, no se pueden hacer aspavientos de dignidad nacional ofendida porque gentes de fuera pretendan —aunque sea en vano— mezclarse en nuestra vida doméstica.

Ya nos parece estar leyendo tiradas patrióticas sobre la independencia española, violada por los obreros franceses, italianos y portugueses. Por nuestra parte, no estamos dispuestos a cubrir con el manto venerable del patriotismo a unos cuantos españoles indignos, más o menos gobernantes, que mancillan con la frivolidad de sus actos el aspecto moral y jurídico de la patria española. Todo el que proteste contra la arbitraria suspensión de garantías, el encarcelamiento de inculpables y la clausura ilegal de casas sociales, tendrá nuestro aplauso, así sea él chino o iroqués. Con ello creemos ejercitar el verdadero patriotismo.

Publicado sin firma, El Sol, 23 de mayo de 1920

II

LA TORPE TÁCTICA OBRERA