Abstract
Satirical political column against a cabinet that, having lost parliament’s confidence, clings on with ‘portland’ impassivity instead of resigning. Topical commentary, not philosophical.
Testo originale spagnolo · Obras completas — Fundación Ortega y Gasset · pubblico dominio
Y cuando aparecía un mañana, que ya es un hoy, sembrado de urgentes dificultades internacionales, a las que sólo podrán hacer frente hombres muy capaces y muy respetados; cuando, por otra parte, el desbarajuste económico de estos años viene a condensarse en un déficit mil-millonario que anuncia una posible bancarrota de la Hacienda española; cuando hace sobre el horizonte social de España su largo vuelo de buitre el bolchevismo, florecen de pronto en el banco azul los caballeros que han acaparado todos los desprestigios, los personajes de la triste bufonada ibérica, los escarnecedores de la madre España paralítica.
Hubo en nosotros una náusea de patriotismo mancillado que arrojó un momento nuestra pluma fuera de sus muros de parsimonia. Audaces e inconscientes llamábamos a los jefes de este Gabinete. ¿Fueron excesivas estas palabras de náusea? Por lo visto, no. En la sesión del jueves último el señor Cambó y el señor Maura ejecutaron frente al Gobierno el sentido de esas mismas palabras, arrojando sobre él una votación favorable que equivalía a una lapidación.
La respuesta del Gobierno a esa actitud —no nuestra, lector, sino de los grupos parlamentarios— quedará como un caso inaudito en los anales políticos. El señor Alba y el señor García Prieto, en vista de que no se quiere tratar con ellos, ni siquiera para debatir su deplorable solución al problema del presupuesto, anuncian reformas ultrarradicales y se disponen a gobernar secularmente. Se les ha declarado la desconfianza irremediable que sus individualidades políticas despiertan; se les ha manifestado que, vuélvanse reaccionarios o tórnense ultrarradicales, entre la España emergente y ellos existe una incompatibilidad personal… Todo es inútil. A todo ello oponen una solidez de carácter, una impasibilidad tales, que harán pasar este Gobierno a la Historia con el nombre de Ministerio de portland.